PIENSOS PAVO

Es evidente que la evolución en el diseño ha variado una barbaridad a lo largo de los años, pero no es menos evidente que también hace muchos años las restricciones técnicas eran dificilísimas para la época.

Les contaré una historia de los Juegos Olímpicos de Estocolmo 56, para que vean que las cosas no eran tan “fáciles y elementales” como algunos aficionados dicen…

La calle del triple era la siguiente: ría de 5 metros, muro, y el triple (oxer, a dos trancos vertical, y al tranco fondo).

Desconozco las distancias, pero sí he podido ver vídeos en la misma calle de Hans Günter Winkler con Halla y de Raimondo D’Inzeo con Merano, que a la postre fueron los dos primeros metales individuales de esa Olimpiada.

En los vídeos que he podido ver, Winkler da cuatro trancos al muro y cuatro trancos al triple, mientras que Raimondo hacía la calle a 5 y 5 trancos.

Carolo López-Quesada