PIENSOS PAVO

Reconozco que cuando llegan “los Calgarys”, me esponjo…

Veo tantos concursos al cabo del año, tan iguales, tan anodinos, con los mismos saltos, los mismos trazados, los mismos jefes de pista, los mismos suelos blancos…que cuando veo la pista de Calgary, parece que recupero vida hípica.

Una inyección de ilusión.

Carolo López-Quesada