PIENSOS PAVO

La época dorada que vivió la hípica irlandesa en los años del “Dream Team “, fue absolutamente espectacular; los “chaquetas verdes“ sobresalían en talento , entre todos los jinetes que competían en concursos internacionales.

La relación entre Eddie Macken y Paul Darragh, vivió momentos más álgidos y momentos más tenues, pero su “particular“  amistad siempre estuvo en el fondo por encima de sus desavenencias momentáneas.

En el año 2.003, Paul nos presentó a Eddie Macken, en  su mesa de Dublín. Estuvo contando historias  de su vida en Canadá, de sus proyectos, de sus alumnos…

En esos momentos su relación era realmente buena.

Esa noche nos fuimos a cenar Paul y yo,  a un restaurante italiano que está muy cerca del Burlington Hotel, el hotel del concurso.

Casi toda la cena giró en torno a Eddie Macken  y al final, Paul me dijo __ “Realmente lo que hacía Eddie, no era tan importante. Se le valoraba demasiado“___.

Yo le dije a Paul ___ “¿Qué estás diciendo Paul? Creo que estamos bebiendo demasiado”__ .

Paul me contestó sonriente___  “No me entiendas mal Charly. Le salía todo natural. No tenía que hacer nada más que interpretar lo que sentía dentro. Era tan mágico que no tenía más que dejar hacer a sus manos y a su mente“_____.

Probablemente tenía razón Paul Darragh. Eddie Macken era pura intuición, puro talento interior.

Carolo López-Quesada.

 

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