Uveítis recurrente. Del Blog de PAVO

Uveítis recurrente. Del Blog de PAVO

Uveítis recurrente: principal causa de ceguera en caballos

La uveítis recurrente o mal de la luna es la causa más frecuente de pérdida de visión total o parcial en los caballos.

En el blog de Pavo hablaremos de la uveítis del caballo para que seas consciente de la importancia del diagnóstico temprano en esta enfermedad.

¿Qué es la uveítis equina?

Es una enfermedad del ojo del caballo que afecta a la úvea, que es la capa vascular del ojo.

La úvea está formada por el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Una de sus funciones es el control de entrada de luz a la retina mediante la regulación de la apertura o cierre de la pupila, pero también se encarga de la formación del humor acuoso y de servir de barrera inmunológica a partes internas del ojo.

Al tener unas funciones tan importantes, cualquier causa que altere la úvea también alterará otras partes del ojo.

Tipos de uveítis

Según su intensidad y duración

Tenemos que diferenciar la uveítis aguda de la crónica o recurrente, sobre todo porque el pronóstico es más desfavorable en la crónica. En cada “brote” de una uveítis crónica se van produciendo lesiones acumulativas que deterioran el ojo y por tanto la visión, de ahí que la uveítis recurrente sea la causa más frecuente de ceguera en caballos.

No todas las uveítis agudas darán lugar a procesos crónicos, pero cualquier caballo que haya padecido un proceso agudo, se considera en riesgo de recurrencia hasta pasar varios años sin recaídas.

Según su origen

No infecciosa: inducida por causas desconocidas, tumores, traumatismos o liberación de sustancias desde el cristalino.

Infecciosa: inducidas por bacterias, virus o parásitos. Cualquier tipo de microorganismo capaz de producir septicemia también puede originar uveítis.

Síntomas de la uveítis

El caballo tiene dolor en el ojo afectado, y por tanto se ven asociados síntomas como blefaroespasmo (cerrar los párpados) y lagrimeo. El dolor es provocado por la inflamación de la úvea, que produce espasmo del musculo ciliar y del iris, y en consecuencia contracción de la pupila, que a su vez produce fotofobia.

A medida que se complica el proceso, otras partes del ojo se ven afectadas, el ojo pierde su transparencia y se vuelve turbio, llegando incluso a producir ceguera.

En los potros lo más evidente es una coloración verdosa en el ojo, que no solo es importante por la posible uveítis, sino porque muy frecuentemente tiene origen en una septicemia, por la cual peligra la vida del potro.

Puede aparecer a cualquier edad y suele verse afectado solo un ojo, aunque puede implicar a los dos.

Es muy frecuente que haya recidivas (una vez curado, vuelve a aparecer), de modo que, si un caballo lo ha padecido, hay que estar muy atentos a que vuelva a sufrirla.

Tratamiento de la uveítis del caballo

Tratamiento inicial de urgencia para reducir el dolor, la inflamación y el daño de los tejidos, para evitar la pérdida del ojo.

Tratamiento dosis-efecto

Cuando los síntomas comienzan a disminuir, la frecuencia de administración de medicación disminuye. Pero, aun así, el tratamiento es bastante prolongado en el tiempo. Hablamos de controles rutinarios durante un mes para ver la evolución de la uveítis y prevenir la aparición de efectos secundarios por el tratamiento.

Tratamiento de la enfermedad causante

Deberemos determinar si la uveítis es secundaria a otras enfermedades, que también deberemos tratar o la uveítis no desaparecerá. Es el caso de las uveítis producidas por infecciones.

Si se diagnostica que es uveítis recurrente, se instaura un tratamiento crónico:

  • Implante de medicación de liberación lenta

Debido a que aplicar colirios a lo largo de la vida del caballo es insostenible, se suelen aplicar implantes que liberan el tratamiento de modo prolongado en el tiempo (unos años). Estos implantes no son curativos, se debe de realizar un tratamiento inicial que controle el proceso y tras él, con el implante hacer un mantenimiento. Son efectivos cuando las lesiones todavía no son importantes, por eso es necesario un diagnóstico y tratamiento precoz.

Enucleación

Cuando las lesiones están avanzadas y hay brotes recurrentes (es un ojo ciego, o que casi no ve, que está doliendo de por vida), es más humanitaria la enucleación quirúrgica del ojo, es decir la extracción del globo ocular y el cierre de los párpados.

¡Importante!

Debido a que el tratamiento del ojo es muy variable dependiendo de que además exista lesión en la córnea, en cuyo caso algunos colirios hasta pueden ser dañinos, debes de llamar a tu veterinario ante cualquier lesión ocular y no administrar colirios sin una exploración previa por parte de un profesional.

Como puedes ver, la uveítis puede ser una enfermedad en sí misma, ser la consecuencia de otra enfermedad, o ser el origen de otros problemas oculares. Todo ello hace que sea un proceso complicado de abordar y que debe de ser diagnosticado y tratado cuanto antes por un veterinario, y así evitar el dolor al caballo, e incluso la pérdida del ojo afectado.

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El caballo cuarto de milla. Del Blog de PAVO

El caballo cuarto de milla. Del Blog de PAVO

El caballo cuarto de milla americano: American Quarter Horse

Cuando conoces al caballo cuarto de milla no se te olvida. Tiene una morfología tan peculiar que es fácilmente reconocible hasta para los más inexpertos.

En el Blog de Pavo hablaremos del cuarto de milla para que conozcas a un caballo totalmente dócil a pesar de su apariencia explosiva.

Morfología del Quarter Horse

A la primera impresión, lo que nos viene a la mente es lo musculosos que son, con un potente tercio posterior que les facilita las paradas y arrancadas bruscas que necesitan para el trabajo en el campo. Además, son rápidos en los giros, ya que desplazan fácilmente su centro de gravedad a los cuartos traseros.

Su cuerpo cuadrado y musculado está acompañado de una cabeza relativamente pequeña, pero de potente mandíbula. Algo similar ocurre con los pies, que aparentan pequeños respecto al cuerpo y, sin embargo, el hueso es ancho en toda la extremidad.

Son sprinters natos, ágiles y equilibrados. Esta rapidez de respuesta y su fisionomía nos podría hacer pensar en un caballo explosivo, nervioso, inquieto, con los músculos en tensión continuamente, pero en realidad se acompaña de un temperamento templado, fácil y poco caliente.

La propia asociación de la raza comenta en su web:

En parada, el American Quarter Horse normalmente se para a gusto con las patas bien debajo de él, lo que explica su capacidad para moverse rápidamente en cualquier dirección.

En movimiento va reunido, lo que le permite girar o detenerse con notable facilidad y equilibrio, con sus corvejones siempre bien debajo de él.

La cabeza de un Quarter Horse americano refleja una inteligencia en alerta. Tiene una cabeza corta y ancha coronada por orejas pequeñas, bondadosos ojos abiertos, grandes fosas nasales, hocico corto, y boca firme. Las mandíbulas, bien definidas, dan impresión de fuerza.

Todo esto nos hace pensar en un Fórmula 1 que pasa de 0 a 100 en 2,5 segundos, pero con la templanza de un abuelo experimentado.

Ninguna raza corre más que él en 400 metros, a la vez que puede ser montado por un niño que coge la rienda con dos dedos.

Historia

En la época en la que los primeros colonos llegaron a la costa oeste de los actuales EEUU se usaban los caballos ingleses (que no PSI) para el trabajo diario y para las carreras, pero pronto los comenzaron a cruzar con los caballos de las tribus indias Chickasaw, que eran fuertes y veloces, y a su vez descendían de los caballos traídos por los exploradores y colonos españoles, un caballo cuyo origen se basaba en las razas autóctonas españolas, mejoradas más tarde por las razas árabes traídas tras las invasiones desde el norte de África.

En el siglo XVII el producto de la cría entre caballos ingleses y de los Chickasaw comenzó a llamarse Celebrated American Quarter Running Horse en referencia a las carreras de cuarto de milla, que eran las más populares entre los colonos, frecuentemente realizadas en las calles de las ciudades.

En 1752 se importó un hijo de Godolphin Arabian, Janus, que al ser cruzado con las yeguas, imprimió más velocidad. Su sello era “Compactness of form, strength and power” (forma compacta, fuerza y poder).

Así comenzó el desarrollo de la raza American Quarter Horse.  A su vez, también evolucionaba la raza Pura Sangre Inglés, de modo que había aficionados a los “caballos cortos” y a los caballos de larga distancia. Los Pura Sangre Inglés conquistaron toda la costa atlántica, en la que predominaban las ganaderías y las carreras de caballos de larga distancia, mientras que el Quarter se convirtió en el caballo de los pioneros que conquistaban tierras hacia el salvaje oeste americano.

Más tarde, aparece el Mustang en la sangre del Quarter, que se convierte en el caballo que labraba en las granjas de los colonos, cazaba búfalos y hacía los traslados de las vacas desde Río Grande hasta Alberta.

En Texas, el Quarter se convirtió en el caballo de los vaqueros. Era tan necesario en las grandes llanuras como la comida o el agua del ganado, así que los vaqueros siguieron con la selección de estos caballos imprescindibles. Les llamaban steeldusts en honor al semental Steel Dust, cuyos triunfos en las carreras eran ampliamente conocidos en el mundo cowboy.

A partir de entonces, diversos ganaderos seleccionaron estos steeldusts hasta que en 1940 se creó la asociación de cría del caballo cuarto de milla, AQHA.

Desde entonces, la asociación cuida del mantenimiento de la raza a través de múltiples actividades como la organización de carreras de corta distancia, concursos de trabajos en la ganadería, trails, diferentes competiciones cronometradas y los morfológicos de la raza.

La versatilidad y el carácter del Quarter hizo que se expandiera por todo el mundo y tras él, las asociaciones de cría en cada país, para fomentar un caballo de físico impresionante con una cabeza centrada en el trabajo y en agradar a su jinete.

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El caballo cuarto de milla. Del Blog de PAVO

La alimentación del caballo cuando entrena. Del Blog de PAVO

La alimentación del caballo cuando entrena: problemas con el exceso de cereales

En la naturaleza un caballo pasta continuamente. Ingiere un alimento que es poco energético, pero lo hace durante mucho tiempo, por lo que las necesidades energéticas para su mantenimiento están cubiertas.

Su vida es caminar y pastar, y sus requerimientos de energía son muy bajos, excepto por breves carreras para huir de sus depredadores. Su organismo se ha adaptado a estas condiciones tras miles de años de evolución y selección natural.

Sin embargo, para un caballo de deporte en entrenamiento intenso, la situación es la contraria. Necesita niveles tan altos de energía para compensar su desgaste que nos vemos obligados a aportar alimentos muy energéticos y en unas cantidades a las que su organismo no está adaptado.

Debemos intentar modificar lo menos posible esa base natural para poder evitar los mayores problemas de los caballos de competición: los cólicosla infosura y las úlceras gástricas.

Cuánto forraje y cuánto pienso concentrado o cereal

Como decíamos, para que el caballo no adelgace, y a la vez, entrene a nivel de competición, es necesario aportar alimentos energéticos como los cereales.

Sabido esto, podríamos pensar que solo necesitamos suministrar los kilos suficientes de cereal o pienso que nos digan las tablas, y el caballo recibirá el aporte calórico necesario.

Y es así, pero sucede que entramos en terreno peligroso porque el caballo necesita un equilibrio entre el forraje y la cantidad de pienso o cereal, o estará predispuesto a úlceras, infosura o cólicos, entre otras enfermedades que tienen su origen en el exceso de cereal o pienso, o en una elección inadecuada de los mismos.

Debemos suministrar forraje cumpliendo estas premisas:

  • Que represente al menos el 1,5% del peso del caballo.
  • Que sea forraje de calidad:

El mejor es el heno de hierba ya que es el más energético, y además posee otra característica que lo hace ideal: es el forraje que posee más capacidad de retención de agua a nivel del digestivo. Esto resulta muy interesante a la hora de prevenir la deshidratación.

Debemos descartar la paja por su baja eficiencia energética y su poca digestibilidad.

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La importancia del tipo de almidón en la alimentación del caballo de deporte

El almidón está en cantidades importantes en los cereales y su digestibilidad cambia según el cereal del que proceda.

La digestibilidad más alta es la del almidón de la avena (83 %) frente a la peor, que es la del almidón de maíz (30 %). Estamos hablando de digestibilidad en granos enteros, sin procesar.

Otro factor que influye en la digestibilidad del almidón es el procesado al que se somete el cereal. Cuanto más se procese más se aumenta su digestibilidad.

Tipos de procesado:

  • Procesado mecánico: aplastamiento, troceado, molido…
  • Procesado térmico: es el procesado de la elaboración de piensos compuestos, en el que se produce una especie de pre-digestión del cereal.

Por lo tanto, en el caso de cereales como la cebada, el trigo o el maíz, es muy interesante procesarlos a piensos compuestos porque aumentamos su digestibilidad del 30 % al 80 %.

La avena es un caso especial, y el aplastado solo incrementa su digestibilidad un 2 % frente al grano entero, pero como ya hemos comentado, su digestibilidad es altísima (83 %). En el caso de aplastarla, debe hacerse el mismo día en el que se le suministra al caballo, para evitar la oxidación y la contaminación microbiana. Por lo tanto, solo en casos de problemas dentarios es necesario aplastar la avena.

La digestión del almidón en el organismo y su relación con enfermedades del caballo de deporte

El almidón es digerido en el intestino delgado de forma natural. Cuando hay un exceso de almidón en la dieta y su digestión no se realiza completamente en el intestino delgado, alcanza el intestino grueso, donde sufre fermentación microbiana y libera ácidos grasos volátiles, acidifica el medio y aumenta la permeabilidad del intestino. Al alterarse el medio, se mueren las bacterias ‘buenas’ del intestino, liberándose endotoxinas que pasan al torrente sanguíneo. Este es el origen de diarreas, cólicos e infosura por exceso de almidón.

Resumiendo:

Para conseguir altas cantidades de energía, pero evitar los problemas de fermentación, buscaremos piensos que tengan un cereal con un almidón de alta digestibilidad o cereales procesados.

La materia grasa como alternativa a los cereales

Aunque en un medio natural los alimentos a los que el caballo tiene acceso son bajos en grasas (aceites), los problemas que provoca el uso de altas cantidades de hidratos de carbono como el almidón han hecho que cada vez se usen más los aceites.

Los aceites son más energéticos que los carbohidratos, y en su digestión producen menos pérdidas de energía en forma de calor corporal. Esto es muy interesante en la competición en días de calor.

Además, su uso puede ser preventivo de enfermedades como la rabdomiolisis recurrente y la miopatía por almacenamiento de polisacáridos.

El inconveniente es que deben de ser introducidos de modo paulatino, durante semanas, e incluso meses antes de la competición, para que el tejido muscular pueda adaptarse a su utilización.

5 consejos a la hora de alimentar un caballo que entrena

  • Aporta heno en cantidades de al menos 60-70 % del total de la dieta.
  • Utiliza el pienso adecuado al nivel de entrenamiento a que está sometido el caballo. Puedes usar el sistema de estrellas para descubrirlo.
  • Suministra piensos altos en grasas (aceites) para disminuir las cantidades necesarias de cereales.
  • Reparte la comida en, al menos, 3 tomas para no sobrecargar el estómago y no dejar grandes espacios de tiempo con el estómago vacío.
  • Si utilizas cereales en grano, recuerda complementarlos con un pienso equilibrador de cereales.

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Uveítis recurrente. Del Blog de PAVO

Melanomas en caballos tordos y otras capas. Del Blog de PAVO

Melanomas en caballos tordos y otras capas

Los tumores en caballos son preocupantes por la dificultad o imposibilidad de tratamiento con radioterapia y quimioterapia, lo que hace que el diagnóstico precoz sea más importante todavía.

En el Blog de Pavo hablaremos del melanoma equino para que lo conozcas un poco más y aprendas a detectarlo pronto, y así, poder llamar al veterinario en los primeros estadíos.

¿Qué es un melanoma equino?

Es una neoplasia que aparece en la piel en caballos tordos principalmente (el 80% de caballos tordos tiene melanomas a partir de los 15 años), aunque se puede dar en otras capas.

Son redondeados, únicos o múltiples, duros y pueden aparecer en cualquier zona, pero sobre todo en base de la cola y periné, genitales, orejas, garganta, ollares y ojos.

Se inician cubiertos de una piel normal, pero al aumentar de tamaño pueden ulcerarse e infectarse.

El color habitual es muy oscuro, por la melanina, pero pueden ser amelánicos también.

Tipos de melanomas:

Aunque hablamos de melanomas en general, hay varios tipos, que se diferencian en su agresividad y malignidad, si son metastásicos o no, su incidencia y la posibilidad de recidivas, etc.

Tenemos, entonces, desde melanomas benignos poco agresivos y no metastásicos hasta melanomas de alta metastaticidad y agresivos, de mal pronóstico.

Por lo tanto, es fundamental establecer desde un inicio qué tipo de melanoma es, y así poder establecer un pronóstico y tratamiento más efectivo.

Para saberlo es necesario realizar una biopsia.

¿Qué causa la aparición de melanomas?

La causa es multifactorial y poco conocida, atribuyéndose la aparición a una suma de causas. Entre las más frecuentes están las infecciones virales, los procesos inflamatorios por traumatismos o incluso la acción de la radiación ultravioleta del sol, similar a lo que ocurre en humana, pero que en equinos no explica la aparición de melanomas en zonas muy poco expuestas al sol como la base de la cola por su parte interna, periné o los genitales, que además son las zonas más frecuentemente afectadas.

Así que, más que de agentes causantes, podemos hablar de factores predisponentes:

  • Color de capa: tordos
  • Edad: a mayor edad, mayor incidencia
  • Mutaciones genéticas que afectan al melanocito

¿Existe tratamiento para el melanoma?

Debido a que la causa originaria es difícil de identificar y, por tanto, de contrarrestar, el tratamiento suele ser la extirpación quirúrgica para paliar sus efectos, aunque aplicada a tiempo puede ser curativa.

Por lo tanto, cuanto más temprana sea la escisión quirúrgica, mejores resultados tendrá. Un tumor benigno inicial que se resecciona en su totalidad tiene muy buen pronóstico. La parte negativa es que eliminarlo no implica que no se inicie otro punto tumoral.

Lo que está claro es que los melanomas no malignos deben de ser vigilados o extirpados (según prescripción veterinaria) porque al crecer pueden invadir determinadas zonas produciendo obstrucciones, compresiones o dificultando alguna función.

Por ejemplo, invadir el esfínter anal dificultando la defecación al reducir la elasticidad, lo que conduce a retención de heces y cólicos. O, al contrario, y producir pérdida continua de la parte más fluida de las heces.

Lo mismo ocurre si afecta al prepucio, dificultando y produciendo dolor en la micción.

Problemas oculares si invaden los párpados, o de masticación, deglución o salivación cuando afectan al ángulo de la mandíbula.

Como coadyuvantes de la cirugía se emplean tratamientos de quimioterapia local y moduladores de la respuesta inmune.

Puedes apreciar que todos los tratamientos son sofisticados, se pueden combinar de múltiples maneras según la evolución del caso y deben de ser realizados por el veterinario.

Se están investigando nuevos tratamientos, todavía en experimentación, como los realizados con una proteína extraída de saliva de una determinada especie de garrapata, que parecen indicar un efecto antitumoral contra el melanoma.

También se están realizando pruebas in vitro con el ácido betulínico, con resultados esperanzadores, pero pendientes de evaluar in vivo.

Prevención del melanoma

La prevención del melanoma solo es posible en aquellos melanomas inducidos por radiación ultravioleta, para los cuales se debe usar una crema protectora solar resistente al agua, máscaras antimoscas con un prolongador sobre la nariz para darle sombra, y lo más funcional: no exponer al caballo a las horas de luz con mayor potencial nocivo.

Otros tumores de la piel similares al melanoma

El diagnóstico de un melanoma debe de ser realizado por el veterinario, ya que puede confundirse con otros tumores de piel que necesitan tratamientos muy distintos.

Esto ocurre con sarcoides y carcinomas de células escamosas (muy ligados a zonas despigmentadas y a la acción ultravioleta del sol), pero también con otros tumores.

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El caballo cuarto de milla. Del Blog de PAVO

Los caballos calientes. Del Blog de PAVO

Los caballos calientes: cómo solucionarlo

Tener un caballo que se calienta fácilmente puede terminar con la paciencia del jinete más templado, por no hablar del peligro que conlleva.

En el Blog de Pavo hablaremos del caballo caliente para que puedas convertirlo en un caballo con menos ganas de botarse, menos asustadizo y más centrado en el trabajo.

Qué es un caballo caliente

Un caballo caliente es un caballo tan lleno de energía que hace muy difícil su monta. Es un caballo fuerte, reactivo, nervioso y más miedoso de lo normal. Vive en una continua lucha con el jinete y el jinete con él. A algunos jinetes les gusta este temperamento, ya que en lugar de empujar tienen que retener, pero realmente un caballo que trabaja caliente todo el rato, te complica mucho el poder realizar un trabajo fino, es desmoralizante y hasta te puede frustrar tanto que entras en ira.

Tipos de caballos calientes

Tenemos que diferenciar el caballo caliente porque come por encima de la energía que desgasta, del caballo que tiene algún problema de comportamiento. En este último, el nivel de energía es correcto, pero llega un momento en el que algo hace de disparador y el caballo se calienta.

¿Ejemplos? Un caballo que está en pista trabajando muy bien hasta que es consciente de que va a encarar un salto. A medida que sabe que se acerca el momento, comienza a calentarse y hacerse cada vez más duro de boca. Tal vez, haya tenido algún trauma saltando, de modo que cuando vuelve a tener que saltar, recuerda esa experiencia negativa y su respuesta como herbívoro es prepararse para la huida. Como está contenido por el bocado, tal vez puedas dirigirlo, pero que sepas que va en una huida continua.

Otro ejemplo: caballos que en pista van muy bien, pero al salir al campo sí que se calientan. O aquellos que solo se calientan con algunos jinetes, pero con otros no, o los monta un niño y van genial. Un jinete “experimentado”, que presiona demasiado y solicita aquello para lo que aún no está preparado, hace que el interruptor del miedo salte, en cambio, con un niño dulce, trabaja encantado porque va relajado.

Esto ya no es un problema de alimentación, sino que aparece un comportamiento de preparación de la huida ante un miedo.

Los miedos pueden tener orígenes muy distintos, ser muy variados y no tienen ni que ser reales. Lo malo es que un caballo con miedo no aprende y esa mala experiencia seguirá ahí, repitiéndose. El trabajo para eliminar ese miedo aparente o real deberá comenzar bastante antes de que entre en fase de huida, y muchas veces necesitarás la ayuda de un profesional.

Una manera sencilla de diferenciar el caballo que se calienta por causas alimenticias y el que lo hace por miedo es que el primero comienza el entrenamiento muy explosivo y a medida que trabaja se va relajando. En cambio, el segundo, comienza bien y cuando aparece la causa del miedo se calienta.

Soluciones para caballos calientes por causa de la dieta

Cuando el caballo tiene una dieta mayor en energía que la que gasta, el caballo está explosivo y puede convertirse en un peligro para un niño o un jinete inexperto. No causará problemas a un jinete experto que “sobrevivirá” bien durante esos minutos explosivos hasta que el caballo desahogue, se pegue unos botes y estire. Estos caballos responden muy bien a un cambio de dieta de menos calorías, acorde a sus necesidades, o a un aumento del ejercicio diario.

Los suplementos especiales para caballos que reducen el nerviosismo ayudarán en el proceso.

Pero ¿qué ocurre cuando el caballo entrena bastante y compite, es decir, tiene un buen desgaste energético, y además está en plena forma? Si cambiamos a una dieta más baja en calorías, adelgazará. En un caballo que compite necesito mantener las calorías sin que se caliente. Pues eso se puede hacer reduciendo los almidones y azúcares simples y aumentando el porcentaje de grasas para que al final el resultado calórico sea el mismo, pero con energía “fría”.

Los azúcares simples y el almidón se asimilan rápidamente en el organismo del caballo, de modo que, tras la ingesta, se producen picos de energía que el caballo quiere liberar, ya sea corriendo, en alegrías, en botes o retrotándose.

Sin embargo, las grasas (aceites) producen energía de liberación prolongada en el tiempo, que no calienta al caballo, pero si aportan calorías. El caballo se vuelve menos reactivo, menos asustadizo, con menos ganas de botarse y más centrado en el trabajo.

Cuando un caballo necesita mucha energía en su dieta porque realiza un trabajo intenso, también necesitará más proteína, así como otros niveles de vitaminas y minerales. De modo que, un caballo que trabaja mucho no necesita más pienso, necesita otro pienso.

Para que un caballo de deporte que no se caliente, pero tampoco adelgace ni enferme, deberemos:

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