PIENSOS PAVO

Sangre y marcas de espuelas

Hoy en día se procede siempre a la eliminación de los caballos por sangre en los flancos. Ocurre a menudo que el correspondiente informe refleja que la sangre no implica que haya habido abuso del caballo ni intencionalidad por parte del jinete, pero aún así el binomio seguiría estando eliminado.

Me intención es que todo lo que viene a continuación tenga como referencia este escenario.

Para un tema tan delicado es importante analizarlo tanto desde la perspectiva de la opinión pública como de la de nuestro deporte, y ambas nos llevan al tan recordado “Horse welfare”.

La opinión pública queda por los suelos, ya que con situaciones así se inician “discusiones” en la pista de ensayo que hacen que esté el asunto en boca de la gente e incluso que las entregas de premios se demoren notablemente. No hay más que ver los casos públicos y notorios de Billy Twomey  – Lady Lou (Ganador GP 5*Deeridge 2020), Scott Brash – Hello Forever (Ganador prueba de equipo de en GCT Estoril 2017), Bertram Allen – Quiet Easy (Ganador GP 5* Olympia 2015) o varios binomios en los JJJO de Rio 2016 (Stephan De Freitas Barcha o Cassio Rivetti).

Pierde el deporte, pierde el jinete y también pierde el caballo. Es totalmente injusto que éstos lo den todo para después ser eliminados por nimiedades. Se desvirtúa una competición y la esencia del deporte, ya que hasta los comisarios admiten públicamente que no hay intencionalidad ni abuso.

Y es que para mí quienes tienen que dar un paso adelante son los comisarios y asumir el control y responsabilidad de la situación. Creo entender que están mayoritariamente en contra de que se modifique la norma para que sean ellos los que interpreten cada uno de los casos. Supongo que gran parte de su argumento es que serían señalados directamente y muchas veces injustamente criticados. Pero también deben saber que con las pruebas documentales pertinentes conseguirían el unánime apoyo de todos los somos parte de este deporte y estaríamos de acuerdo con sus decisiones.

Lo que queremos todos es evolucionar, y para ello no debemos tener miedo al cambio. Los comisarios deben de dar ejemplo de “horsemanship” y ser unos actores fundamentales de nuestro deporte, como puede ser un árbitro en los deportes que enfrentan a dos equipos.

Está en sus manos el asumir la responsabilidad de cuándo un binomio es justo merecedor de una eliminación y cuando no y la FEI debería dotarles de mecanismos para poder actuar, como pueden ser los “warning” o tarjetas amarillas, en la línea de cómo vienen actuando cuando aparece sangre en la boca del caballo.

Como bien sabrán si hay sangre en la boca de un caballo, el Comisario requiere la presencia del Presidente del Jurado, para subjetivamente pronunciarse acerca de si se elimina al binomio o no pero advirtiéndole de que si vuelve a pasar se le eliminará. Mi experiencia personal con esto es muy positiva y pude continuar en competición en un CSI en un caso así.

Incluso sería positiva una potestad sancionadora de puertas hacia adentro, protegiendo y beneficiando nuestro deporte. Propongo poder establecer sanciones económicas (como se hace en los caballos de carreras en las que no por el excesivo uso de la fusta se descalifica al caballo) sin necesidad de eliminar al binomio, y que a ese dinero se le de un buen uso dentro de la FEI para mejorar nuestro deporte.

Entiendo que influya la exposición del deporte a la opinión pública, pero las marcas menores de las que hablamos en el 99,99% de las veces no serían apreciables para el público, sino para un comisario, y “de puertas hacia adentro”, una vez el binomio no está de la pista compitiendo. Y como vengo diciendo, tendrían el apoyo y confianza de la gran mayoría de los actores de la hípica.

Mi opinión particular es que cuando las ayudas artificiales como la fusta o las espuelas se usan de manera apropiada, no hacen sino ayudar a que el caballo entienda mejor qué es lo que le estamos pidiendo que haga.

Es inevitable que el deporte de alto nivel, incluso si no es de contacto, el atleta sufra rozaduras fruto de la adrenalina y del esfuerzo. No veo a nadie que se escandalice porque Rafa Nadal tenga ampollas en las manos o un atleta al acabar una carrera de 3.000m con obstáculos tenga una rozadura en una rodilla.

 Para terminar, me parece muy interesante lo recientemente ocurrido en un GP *** de doma celebrado en Wellington el pasado mes de febrero, cuando una amazona de Canadá fue descalificada por una marca de sangre en la mano de su caballo originada en una rozadura antigua de una campana.

A los pocos días dicha amazona contactó a la FEI para pedir explicación al respecto.

La respuesta de la FEI fue la siguiente:

La correcta interpretación te la regla es que cuando la sangre aparece en la pata de un caballo durante el chequeo posterior a la competición, no implica su eliminación. Lo cual significa que fue incorrectamente eliminada. Desafortunadamente, según la normativa de la FEI, no podemos hacer nada al respecto porque los resultados no pueden ser cambiados una vez pasan 30 minutos de su publicación oficial”.

Pues eso, no estaría de más un poco más de formación y sentido común al respecto para entre todos ofrecer una respuesta homogénea y coherente y que no se cometan injusticias.

Pedro Mateos Bernáldez