PIENSOS PAVO

 Para unos sí, para otros no. Así es la vida…

Vamos a dar por bueno que en el 2.021 tengamos los Juegos Olímpicos de Tokio. Espero y deseo que sea así, aunque todos tenemos la sospecha de que el caso contrario también se podría producir. Cruzaremos los dedos hípicos.

Es evidente que a determinados caballos les va a venir bien, y que a otros caballos les va a venir mal.

Caballos que estarán al límite de edad, puede que no leguen a un año detrás, y caballo que estaban faltos de un año de experiencia, puede que puedan afrontar el reto.

Me puede más la “pena” de los que pudieron haber ido y no irán, que la “ilusión” de los que no podían haber ido y podrán ir.

Carolo López-Quesada