PIENSOS PAVO

 Alguna vez creo que conté esta historia, de hace ya muchos años.

Allá por el año 2.000, yo no sabía absolutamente nada de nada de ordenadores (no había encendido uno en mi vida), de correos electrónicos, de internet…

Mi querido amigo Paul Darragh no hacía más que “darme la lata” para que entrase en ese mundo, y la verdad es que no me seducía mucho. Me decía que íbamos a poder comunicarnos todos los días por e-mail, que nos íbamos a poder pasar vídeos de caballos, informaciones, fotografías, compartir archivos…

Paul me dio su tarjeta, y me dijo:

-Ahí viene mi e-mail, si algún día te decides me mandas un correo a la dirección que viene en mi tarjeta (padjump@indigo.ie).

Un día me decidí a “intentarlo”, y me puse internet, me hice una cuenta de correo electrónico, y comencé a llevar mis cosas en el ordenador, gracias a la gentileza de Carlos Mariano de Carvalho, al que llamaba cada diez minutos preguntándole qué tenía que hacer con todo, ya que no entendía nada de nada.

El primer e-mail que puse en mi vida se lo envié a Paul Darragh (mi cuenta entonces era carolojumps@telefonica.net en honor a Paul), y al rato me contestó: “Bienvenido al siglo XXI Charly”.

Jamás lo olvidaré, y además les contaré una historia emocional; esa tarjeta va siempre en mi cartera conmigo, en homenaje a esa grandísima persona que era Paul.

Siempre la llevo y siempre la llevaré, y como muestra de respeto y de cariño hacia Paul Darragh, hoy se la enseño.

Te echo de menos amigo; la “que liaste” enseñándome esto de internet…

Carolo López-Quesada

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