Ya les contaba el otro día que Kevin Babington había sufrido una muy seria caída en el Hampton Classic, que le había provocado  lesiones muy importantes en el cuello.

El jinete irlandés afincado en EEUU ha pasado por el quirófano en Nueva York, y tras una operación de cinco horas para tratar de estabilizarle la espalda, parace que hay una luz al final del túnel.

Le deseamos toda la suerte del mundo en su recuperación. Muchísima fuerza y ánimo.

Carolo López-Quesada