PIENSOS PAVO

Este artículo que les voy a ofrecer ahora, lo escribí en el 2.008, pero ahora que se acercan las elecciones federativas sigo pensando lo mismo, por lo que se lo ofrezco de nuevo.

Alguna vez he escrito al respecto de esta cuestión; las elecciones a la Presidencia del Federación Hípica Española, vienen regidas por la Ley del Deporte que se “sacó de la manga “, para un momento concreto y puntual del mundo del fútbol.

Se trasladó al resto de  las Federaciones de los distintos deportes, esta cuestión, como imposición por “decreto ley“ y en nuestro caso, es un absoluto fiasco. Por más años que lleve y por más veces que se hable de ella, para los intereses de nuestro deporte, es un absoluto horror. Me explicaré.

Cuando yo era joven, en el colegio teníamos una asignatura que se llamaba FEN, Formación del Espíritu Nacional. Realmente era una asignatura “maría“, fácil de aprobar y sin demasiada importancia para nosotros. De hecho en mi colegio, la impartía el profesor de educación física, que en broma decíamos que cuidaba de nuestros cuerpos y de nuestras futuras almas.

En FEN, además de explicarnos los principios generales del movimiento, las leyes orgánicas del estado, la sucesión de la jefatura del jefe del estado… nos explicaban que en España teníamos en las Cortes una “Democracia Orgánica“, y que en Estados Unidos, Francia u Holanda tenían una “Democracia Inorgánica”.

Nuestro régimen orgánico, consistía en que en la Cortes aparecían un tercio de representantes por el tercio familiar, un tercio de representantes por el tercio sindical y otro tercio, quiero recordar que municipal, pero podría estar confundido. De esa manera en España, teníamos nuestra “Democracia  Orgánica“.

En las elecciones federativas, tenemos una “Democracia Orgánica Hípica“ ; aparecen los jueces, los técnicos, los clubes, las federaciones territoriales, los deportistas de actividades olímpicas, los deportistas de actividades no olímpicas…

Cada estamento vota a sus representantes, constituyéndose una asamblea, que al final son los que deciden el Presidente de la Federación Hípica Española.

¿Qué contra (por no decir otra palabra) nos importa a nosotros lo que el directivo de turno de nuestro club le parezca  que debe votar? ¿Por qué tenemos que tener un Presidente que esté mediatizado por las Federaciones Territoriales y los Clubes? ¿Es que las Federaciones Territoriales y los Clubes hacen algo por nosotros? En algunos casos hasta amargarnos con sus ineptitudes.

Sé que esto es predicar en el desierto y que cada Presidente  que llega no hace ni gesto de cambiar esta cuestión, o por lo menos de intentarlo con las instancias deportivas nacionales.

Realmente es más fácil  “pactar y negociar”   unos ochenta y tantos votos que con todos los federados .

Queremos una Democracia Inorgánica Hípica, no la queremos Orgánica.

Una LICENCIA UN VOTO. Es fácil  ¿no? Fácil, pero imposible.

Queremos un Presidente que represente a los federados, no  a los estamentos. Básicamente porque los que pagan todo este tinglado  son los federados, no los estamentos.

Democracia Inorgánica Hípica, por favor.

Carolo López-Quesada