PIENSOS PAVO

Ranking FEI

El primer paso que daría para conseguir un ranking FEI más objetivo sería limitar el número de resultados puntuables y limitar el número de pruebas que cuenten para el ranking FEI.

No todas las pruebas con una determinada dotación deberían ser puntuables, aunque sí me parece bien que tengan que tener una determinada dotación para ser puntuables.Con esto además ayudaríamos a recuperar y fomentar la competición nacional que se ha perdido en detrimento de esos innumerables CSI** y ***. Pensar más en formar buenos binomios que en ganar puntos FEI.

El segundo paso sería “optimizar” los puntos que se reparten en cada prueba a fin de que sea lo más justo y equitativo posible. Me gusta la idea del ranking nacional americano. Tienen una ecuación que te determina el número de puntos que se va a obtener en cada prueba. Para ello usan distintos parámetros como son entre otros los siguientes:

-Se asigna un multiplicador a cada prueba teniendo en cuenta los competidores de la misma (el multiplicador será mucho más alto si compiten los 10 primeros del ranking FEI que si son del 201 al 210).

 -Se aplican coeficientes en función del nivel del concurso (desde 1,2 para un CSI** hasta 1,5 para un CSI*****) y de la dotación de la prueba (desde 1 para las pruebas de 35.000$ hasta 1,5 para las de más de 300.000$).

 -Se establece un número “perfecto de caballos” para una prueba, que es de unos 45. A esta cifra se llega a través de una ecuación que aplica la media de inscritos en todas las pruebas “ranking” disputadas en el año anterior.

 -La segunda prueba con más puntos a efectos ranking de un concurso no podrá tener un valor de más de un 25% que la prueba más importante del mismo, que será el GP normalmente.

Así, se asigna un número de puntos concreto en función del valor real (y más objetivo posible) de una prueba.

Para desarrollar lo anterior diferenciaría dos grupos de jinetes para enfocar el debate de los puntos del ranking FEI.

El primer grupo sería el formado por aquellos jinetes que pueden ser capaces de disputarte uno de los GP 5* más importantes del mundo y que compiten cada semana. Una buena medida recientemente implementada fue limitar que un jinete sólo pudiera obtener puntos en una prueba diaria. Aún así, con el ritmo de concursos que hay hoy en día, hay jinetes que tienen hasta 115 resultados computables para el ranking en un año natural.

Por otro lado están los jinetes que en principio no tienen en mente a un año vista prepararse para ganar un GP de 5*.  Para ellos nos encontramos con que hay infinidad de CSI** / *** con hasta tres pruebas ranking semanales, y muchos de esos concursos demás son Invitational como los de la GCT.

¿Cómo puede ser que haya pruebas de 1,50m de un CSI 5* que cuenten a efectos del ranking FEI como un GP 2* Invitational del GCT?

¿No será una forma de desvirtuar la competición el hecho de que una prueba cuente para el ranking por el mero hecho de repartir una cantidad de dinero?

El negocio de esos CSI**/*** es redondo. Con el atractivo de los puntos FEI pueden rentabilizar los concursos cobrando inscripciones al alcance de pocos aún con un número de caballos limitado donde su nivel es los de menos.

Otras veces esos concursos se rentabilizan con un número desmesurado de inscritos. ¿Qué caballo que se está produciendo para llegar al máximo nivel te debería ganar una prueba de 140 caballos para que su jinete tenga mejor ranking FEI?

El claro ejemplo de cómo se está desvirtuando la competición es el escándalo recientemente acontecido en concursos “fantasmas” celebrados ad hoc para que determinados jinetes consiguieran su clasificación olímpica.

Así, queda más que claro que el ranking no es muy objetivo en la medida en que una cuadra grande influye más que tener un gran binomio para los GP y grandes campeonatos.

Para terminar, unos datos. Es fácil mentir con estadísticas, pero es difícil decir la verdad sin estadísticas.

Cuando Simone Blum ganó el oro en el Mundial de Tryon 2018, ocupaba el puesto 142 en el ranking FEI. Nick Skelton era el 309 cuando ganó los JJOO de Río 2016. Dubbeldam en el Mundial de Caen 2014 era el 69 y Guerdat en los JJOO de Londres 2012 el 8.

Estoy seguro de que a la gran mayoría de la gente no le sorprendió ninguna de estas victorias. Alice y Big Star eran casi por unanimidad los mejores caballos del mundo, Dubbeldam ganaría el Europeo del año siguiente en Aachen, y Guerdat había ganado la final de la WC del mismo año, ambos con esos mismos caballos.

Ahora piensen el shock que sería que los cuatro Grand Slam de la ATP del último año los ganaran tenistas que ocupen los puestos 8, 69, 142 y 309 del ranking mundial.

Curioso, pero cierto.

Pedro Mateos Bernáldez