PIENSOS PAVO

Henos para la alimentación del caballo

El forraje debe de representar al menos el 70% de la dieta del caballo. Esto nos da idea de su importancia en la alimentación del caballo.

En el Blog de Pavo hablaremos del heno y de la henificación, por ser uno de los sistemas de conservación de los forrajes de uso más habitual.

 

Hoy en día ya existen alternativas a los forrajes habituales, pero el heno sigue siendo el más consumido en el sector ecuestre.

La henificación es un sistema de conservación del forraje

El heno es un forraje en el que la conservación se realiza por secado. El nivel de humedad de la hierba desciende hasta niveles que permiten que no se estropee, y posteriormente se almacena prensada en fardos, pacas o balas.

Con este sistema de conservación se consigue almacenar pasto en época de alta producción y reservarlo para épocas en las que el forraje escasea.

Factores que marcan la calidad del heno

El momento del corte

Es decir, en qué fase de la maduración del vegetal se realiza la cosecha: antes de florecer o después, al principio del espigado, ya madurado el grano, etc.

La calidad del proceso de henificación

Los mejores henos se consiguen con velocidades de secado altas. Por ello se debe de segar por la mañana para disponer de todo el día para un secado rápido debido a las temperaturas más altas que por la noche.

Dejar el forraje muy bien extendido, realizar el volteo con un 40-50% de humedad para disminuir la caída de las hojas, empacar con menos de un 20% de humedad, son otros de los consejos para mejorar el proceso.

Si llueve durante la henificación, los resultados pueden ser nefastos, no solo por el retraso del proceso, sino porque el agua arrastra componentes nutritivos, que se pierden, como pueden ser los glúcidos, los compuestos nitrogenados, los minerales… Otra consecuencia es el posible desarrollo de hongos e incluso la pérdida total del producto.

El sistema de almacenaje

El heno se debe de almacenar bajo cubierta para proteger de la lluvia, pero también del sol. Un lugar bien ventilado protegerá de aumentos repentinos de temperatura y humedad. También debe de aislarse del contacto directo con el suelo.

El tiempo de almacenaje

Cuanto más tiempo pase desde el momento del corte más pérdidas nutritivas y organolépticas tendrá. Empeorará su sabor, olor, color y textura.

 

Tipos de heno para caballos

Henos de leguminosas

El más conocido es la alfalfa, pero también el trébol o la veza son leguminosas.

Ambos tienen un valor nutricional parecido, son altos en proteína y calcio, y con más calorías que el heno de prados.

Los altos niveles de proteína hacen que no sean adecuados como fuente única de forraje, pero añadidos a un heno de pradera aumentan el nivel de energía y calcio a la dieta, por lo que son adecuados para potros en crecimiento, caballos en trabajo o yeguas gestantes y lactantes.

Por su alto nivel calórico no se deben de suministrar a los easy keepers, pero ayudarán a mejorar la condición corporal de los hard keepers.

Los requerimientos en calcio y fósforo de un caballo están interrelacionados: su proporción debe de ser de1,5 a 2 de calcio por cada unidad de fósforo.

Los cereales suelen tener mucho fósforo por lo que añadir algo de alfalfa, con cantidades muy (demasiado) elevadas de calcio, puede compensar los problemas de ambos. Es obvio que lo ideal sería no tener que compensar problemas.

Cuando se alimenta con pienso, los niveles de calcio ya están equilibrados, por eso si se añade alfalfa a la dieta debe ser en poca cantidad. El exceso de calcio es eliminado por el riñón del caballo, así que pequeñas cantidades de alfalfa no crearán problemas de hipercalcemia, pero tampoco debe de hacerse trabajar al riñón sin necesidad.

Se ha visto que proporcionar un poco de heno de alfalfa ayuda a mejorar las úlceras estomacales al tener un mejor efecto tampón sobre el pH estomacal que otros henos.

La mejor época para cosechar leguminosas es al inicio de la floración.

Henos de gramíneas o cereales

Muy conocido el heno de avena.

Se debe de cosechar antes de que el grano madure, cuando todavía está verde e inicia el espigamiento, que es cuando tendrá más nutrientes. Si se cosecha antes de formar semilla, tiene un valor nutricional similar al heno de pradera.

Si se retrasa la cosecha y tiene demasiado grano, puede dar problemas por alto contenido en almidón

Si todavía se retrasa más su cosecha para poder extraer el grano maduro, lo que queda no es heno, sino paja.

Es importante diferenciar esto, ya que la paja no se debe de suministrar como alimento, por su baja digestibilidad, su alto contenido en lignina y su mínimo valor nutricional.

Por todas estas variantes, el nivel nutricional del heno de avena va a variar mucho dependiendo del momento de la cosecha.

Los niveles de vitamina A del heno de avena son mayores que en otro tipo de heno.

Un heno de gramínea considerado medalla de oro es el heno de hierba Timothy,  por su digestibilidad y palatabilidad.

Henos mixtos o de pradera

A veces se cultivan dos tipos de forrajes juntos, por ser complementarios. Así sucede al combinar avena y veza. En este caso se llaman henos mixtos.

Cuando el número de especies distintas es alto, y resulta de cortar praderas de hierba que ha crecido de forma más o menos natural, hablamos de henos de pradera. Las hierbas que lo componen dependen de la zona y serán aquellas más habituadas al terreno y la climatología.

 

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