PIENSOS PAVO

Esta historia les va a gustar; espero…

En 1.926, en el Concurso Internacional de Madrid, un periodista escribía la siguiente crónica:
“El concurso hípico que se celebrará esta actual temporada en Madrid revestirá sumo interés deportivo. Concurrirán a él oficiales franceses y portugueses, lo que dará a las pruebas un gran realce.

La Sociedad Hípica (y la idea se la brindamos a su nuevo secretario, el inteligentísimo aficionado Comandante Don Bianor Sánchez) debía crear entre sus premios uno clásico: La Copa de Naciones.

Aumento en gastos, nada supone; en cambio, acrecentaría la importancia del concurso por la presencia de las representaciones extranjeras.

El sistema a emplear es el seguido en Niza: contar, de cuatro recorridos, los tres mejores, y clasificar a las resultas, con lo que el factor suerte se relega a muy último término”.

Pues al año siguiente, en 1.927, se celebró la primera Copa de Naciones de Madrid, donde la victoria correspondió a España (José María Cavanillas con Barrote, José Álvarez de Bohorques con Zalamero, Nemesio Martínez Hombre con Zapatillero y Manuel Serrano con Acalorado), dejando en los siguientes lugares a Portugal y Francia.

Carolo López-Quesada