PIENSOS PAVO

Hacía tiempo que no se “acordaba de mí el  odiador fantasma”, pero hoy se ha acordado.

Escribía hoy al mediodía un artículo sobre el seminario para jefes de pista que van a ofrecer Guilherme Jorge Nogueira y Leopoldo Palacios, en Wellington, y acababa el articulo con esta frase: “Desde luego, si yo viviese cerca de Wellington, asistiría a este curso”.

Pues bien, mi “odiador fantasma” me recetaba la siguiente medicina intelectual: “Ni es usted jefe de pista ni nada de nada. Qué coño va a ir usted a Wellington, idiota”.

Mi “estimado” admirador. Le diré que soy jefe de pista nacional, aunque nunca he ejercido, en un curso de hace dos mil  años que hizo Don Rafael Gutiérrez Maturana (un grandísimo caballero al que no debería mezclar en sus líneas).

No obstante le diré, que mi querido amigo, Guilherme Jorge Nogueira (al que tampoco deberá mezclar con su serena grosería), me ha mandado hoy el siguiente mensaje, tras haberle dado yo la enhorabuena por el curso:

“Eres bienvenido en el curso, mi amigo. Y aquí tiene su casa”.

Carolo López-Quesada