PIENSOS PAVO

Albert Voorn, el “Holandés Errante”, como alguna vez le he “bautizado”  __con todo el respeto del mundo __ ha sido un jinete único y atípico en nuestro deporte. Una equitación tan natural como firme, ha hecho que este “Rafael de Paula” de la equitación, haya ofrecido momentos estéticamente sublimes, magnéticamente armonizados por el temple en su sentimiento.

Sus últimos grandes recorridos con Tobalio fueron una oda al momento y al lugar, al ya y al ahora, al esto se hace así…

Un derribo en el barrage por la medalla de oro en el último vertical del desempate, le dejó en el cajón olímpico individual de plata, pero la espiritualidad y el sello que dejó en esa pista de Sidney, hizo que el nombre de Albert Voorn, pasase a ser para mi Albert “De Paula” Voorn.

La pista de Sidney __ oscura de arena __ debió de teñirse de albero para que el espectáculo fuese completo. Albero para el artista.

Carolo López-Quesada