Porque nada es para siempre y todo pasa. Por Pedro Mateos Bernáldez

Porque nada es para siempre y todo pasa. Por Pedro Mateos Bernáldez

Mayo – Porque nada es para siempre y todo pasa

Lo primero que quiero hacer es aprovechar estas líneas para felicitaros por ese gran programa que es la “Tertulia Ecuestre”. Realmente tiene un valor incalculable todo lo que venís compartiendo para los que amamos este deporte. Desde anécdotas e historias más antiguas que son cultura general de la hípica hasta temas de actualidad como puede ser la cría, normas y cuestiones FEI o competición.

Afortunadamente la industria poco a poco parece que vuelve a su normalidad, y esperemos que habiendo mejorado cosas básicas a las que el ritmo desenfrenado de competición impedía dedicar el tiempo que nos gustaría.

Me gusta que la competición no vaya a empezar de un día para otro, y que haya habido unas semanas previas de entrenamientos. Todo tiene su proceso. Y gracias a las redes sociales hemos podido verlo y ser partícipes de esa parte “humana” de los jinetes del más alto nivel, que en su gran mayoría han compartido de manera desinteresada sus conocimientos y entrenamientos.

De otro lado, desgraciadamente los temas políticos y económicos han vuelto a confluir y nos quieren dejar sin la esencia de nuestro deporte, que es ver como los mejores compiten unos con otros.

Ni apoyo ni comparto la suspensión del Campeonato de Europa 2021 en la fecha en la que se ha comunicado y por circunstancias que para nada son de fuerza mayor. Espero que quien tenga que entrar en razón lo haga y que todas las partes interesadas prioricen nuestro deporte por encima de todo lo demás.

En cuanto la cría, por las fechas en que nos encontramos, la transferencia de embriones, ICSI o clonaciones están a la orden del día.

Mi humilde opinión es que de alguna manera la estamos “vulgarizando”. El criar no deja de tener su punto de arte; pensar en los cruces, observar los caballos, dedicación absoluta a un oficio tan bonito como sacrificado. Y es por ello que el criador siempre ha sido enormemente respetado.

Todos estos avances pueden ser beneficiosos para nuestro deporte, pero yo como lo veo es que la cría en sí se está deteriorando por exceso y pasando a un segundo lugar. Ahora es más importante lo que pasa en un laboratorio que en el campo.

Hemos llegado a un punto en el que:

-Puede nacer un potro sin que sus padres estén vivos.

-Una misma madre puede tener diez o doce hijos en un mismo año.

-Un semental puede tener tres mil hijos en un año.

Me consuela que, si bien los laboratorios han ganado el terreno a los criadores, nunca podrán llegar ni a acercarse a los jinetes de carne y hueso que son los que producen a los caballos y nos ofrecen espectáculo en las competiciones.

Pedro Mateos Bernáldez

 

Las opciones mañana en Deauville de Lope de Vega como semental

Las opciones mañana en Deauville de Lope de Vega como semental

Mañana en las 2.000 Guineas Francesas, en Deauville, hay dos sementales que van a presentar dos hijos cada uno: Lope de Vega y Dabirsim.

Lope de Vega va a contar con Ecrivain y Arapaho, mientras que Dabirsim va a presentar a Shinning Ocean y Celestin.

Lope de Vega (Shamardal x Vettori) ya ganó esta misma carrera en el 2.010, año en el que también ganaba el Derby Francés.

Su padre, Shamardal, hizo exactamente lo mismo (2.000 Guineas Francesas y Derby Francés) en el 2.005.

Dabirsim (Hat Trick x Royal Academy) no tuvo tan grandes resultados.

En las 1.000 Guineas Francesas que también se correrán mañana en Deauville, hay tres hijas de Siyouni (Pivotal x Danehill), un caballo que a dos años ganó el importante Grupo I Jean-Luc Lagardere.

Carolo López-Quesada

Los concursos de la Dehesa de Montenmedio siguein hacia adelante

Los concursos de la Dehesa de Montenmedio siguein hacia adelante

Como todos ustedes saben, en la Dehesa de Montnemedio hay preparados tres concursos para el mes de junio.

CSN4*/CSN1* – 12 al 14 de junio.

-CSI2*/CSN1* – 18 al 21 de junio.

-CSI2*/ CSN1* – 25 al 28 de junio.

Varios lectores me han preguntado al respecto de estos tres concursos, por los momentos que estamos viviendo, y lo único que les puedo contar es que hoy me he puesto en contacto con Armando Trapote: “Si, siguen todos hacia adelante”.

Buenas noticias.

Carolo López-Quesada

                                                           

 

If Ever. Por Nick Skelton

If Ever. Por Nick Skelton

Birmingham iba a ser la Final de la Copa del Mundo 80-81, por lo que yo estaba muy ansioso por clasificarme.

Comencé la campaña en noviembre en Dublín, en cerrado, que era de la Copa del Mundo. Estuve cuarto.

Acabé el año en Olympia en Londres, donde tomé algunos puntos más.

La siguiente prueba fue en Amberes, dos meses después del Olympia de Londres. Me fui, como de costumbre, en el camión de Ted, pero con John Whitaker. John conducía, puesto que yo no tenía licencia de camiones.

No es como ahora que hay aviones…. En esos tiempos íbamos dos jinetes, 6 caballos y dos mozos detrás.

Cuando llegamos no teníamos hotel hasta el día siguiente, por lo que John y yo nos fuimos a la ciudad a tomar unas copas. Nos encontramos con Kevin Bacon, jinete australiano, y algunos otros jinetes.  Llegamos al camión a dormir, un tanto perjudicados de la cerveza belga. John estaba algo peor que yo, por lo que me dijo que iba a dormir un rato fuera del camión. El frío era increíble, por lo que traté de meterle en el camión. John cuando se pone cabezota es como un burro de Blackpool, pero lo conseguí. Si lo hubiese dejado fuera se hubiese helado. La temperatura era muy por debajo de cero.

A la mañana siguiente John estaba malísimo. Tuvimos que ducharle, limpiarle, vestirle; era como un pelele. Decidimos no tomar una cerveza más en ese concurso.

Yo gané en la calificativa 6 puntos, y John 8.  No estuvo mal para cómo habíamos empezado.

Nos fuimos a Hertogenbosch, en donde yo estuve tercero en la Copa del Mundo;  Dortmund, Viena y Goteborg… y ya estaba en la Final de nuevo.

Estaba viendo la potencia de Goteborg, cuando entró en la pista un pequeño caballo francés, hijo de Nankin, con Lionel Collard Boby. Un pequeño caballo sin control alguno, pero que pasó un oxer de la potencia, tirándose un tranco antes y cubriendo una barbaridad. El muro lo pasó excelente. Yo pensé que podría ser un buen caballo para el futuro.

Llamé  a Ted, y le dije que había visto un gran caballo, muy pequeño y difícil. Ted acabó comprándolo. El caballo se llamaba Epson, pero en la cuadra pasó a llamarse If Ever.

Con este caballo conseguí ganar el Gran Premio de Aachen de 1.982.

La Final fue en Birmingham. El primer día corrí a Maybe y a If Ever, y estuve segundo detrás de Franke Sloothak.

El segundo día fui muy mal, y bajé a la vigésimo octava posición.

Los seis primeros jinetes eran yankees, y el séptimo y octavo Harvey Smith y Malcolm Pyrah.

Cuando acabó el concurso Liz Edgar me dijo que tenía un caballo nuevo para mí: St. James.

Cada salto que daba le daba patadas, y no se hacía con él.

Así llegó St. James a mis manos. Uno de los grandes caballos de mi vida.

 

Carolo López-Quesada.